Hoy me dediqué a preparar ají limo con limón y sal, de echo me quedó buenaso.
Estaba picando el ají, (mi mamá dice que así debe hacerse, así será... no?) y me dieron esas ganas locas de sacarme los mocos que suelen dar (cada quien mata su estres de alguna forma).
No sé porqué carajo olvidé que tenía ambas manos totalmente recargadas de ají, bueno la verdad es que tener la nariz picante es la sensación más asquerosa y estresante después del sexo anal (para mi) y aún siento punzadas dentro de mis orificios nasales.
No volveré a picar ají por un buen, buen, buen... y buen tiempo.
domingo, 16 de noviembre de 2008
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