No era muy tarde, hacía frío... extendió sus largos brazos para abrigarme.
Él siempre estuvo allí, observándome, contabilizando mis reacciones estúpidas
Él siempre estuvo allí, escuchándome, intentando acariciarme...
No era lunes, ni martes, no era de día... el frío iba a enfermarme, las ojas podían cortarme y...
Él siempre estuvo allí, besándome, tocándome
Él siempre estuvo allí, deseando poder golpearme, gritarme, putearme y...
sin embargo, Él siempre estuvo allí, pero yo nunca estuve aquí.
Él siempre estuvo allí, atrapado dentro de mi pequeña esfera, esperando... yo esperando también, y ahora solo puedo sentirlo cerca, no puedo verlo... no puedo verlo...
Él siempre estuvo allí y yo... yo nunca me alejaré de aquí.



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